Devocional 1 de Noviembre 2017

UN CORAZÓN PREPARADO


ESDRAS 7:9b-10    “Estando con él la buena mano de Dios.  Porque Esdras había preparado su corazón para inquirir la ley de Jehová y para cumplirla, y para enseñar en Israel sus estatutos y decretos”.

Esdras, sacerdote protagonista junto con Nehemías gobernador, de la etapa de retorno del exilio de Babilonia, es reconocido por su personalidad decidida, radical, y una vida de devoción y justicia.

Reiteradamente en Las Escritura se dice que la buena mano de Dios estaba con él, y es justamente la parte inicial del texto para hoy, sería suficiente leer, estudiar y atesorar esta palabra, pero es conveniente leer, estudiar y atesorar el versículo siguiente porque nos enseña el porqué de esta bendición sobre Esdras.

Lo primero que encontramos es un corazón preparado; es decir su intelecto, voluntad y emociones dispuestos, dedicados, bajo la voluntad del Señor. Continúa el texto enseñando para qué y encontramos tres acciones completas; tres acciones que son todo un proyecto de vida; tres acciones de ejecución permanente y que él asumió como su sello distintivo, como su impronta.

Las tres acciones que menciona la escritura son secuenciales: Inquirir la ley de Jehová. Es decir leer, estudiar, meditar, memorizar, indagar con diligencia los escritos sagrados. Y para cumplirla. Su afán no era llenarse de conocimiento, el amor de Esdras por Dios lo impulsa a conocer su voluntad, para hacerla viva en su vida, finalmente, para enseñar en Israel sus estatutos y decretos. Si, él era sacerdote y por tanto maestro, pero todo el libro como contexto nos muestra a un Esdras excelente en todo lo que hacía, no fue un sacerdote del montón, fue un líder espiritual desde su ejemplo de vida, desde el conocimiento de la Ley, desde un trabajo consagrado, continuo y difícil.

La buena mano de Dios estaba con él porque El Señor respaldó la decisión de su corazón.

REFLEXIÓN:
Es bueno anhelar que la diestra del Padre esté con nosotros, de hecho lo pedimos cada día; hoy le invito a evaluar la disposición de su corazón para inquirir su palabra, aplicarla y enseñarla; recuerde su testimonio también enseña.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.