Devocional 4 de Enero 2018

SEMBRANDO Y SEGANDO


2ª CORINTIOS 9:6-8 Pero esto digo: El que siembra escasamente, también segará escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente también segará. Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre. Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra.

Es muy común que este texto sea utilizado en los tiempos de recolección de diezmos y ofrendas, y está bien. Pero es aplicable a muchas más áreas que la económica.

El sembrar es inherente a la naturaleza del hombre; cada palabra, cada acción se convierte en una siembra; sin ir más lejos, la forma como comienzo el día, el saludo a quienes me rodean puede determinar la cosecha al fin del mismo. Pero siendo más profundos detengámonos en la siembra de tiempo, sí, ¿Cuánto es el tiempo que dedico a mi encuentro con Dios cada día, de qué calidad es ese tiempo? Si siembro poco tiempo y de regular calidad ¿cómo puedo esperar cosechar excelentes tiempos con Él?

Hoy solo quiero llamar la atención sobre este tópico. El tiempo devocional es una siembra que requiere haber sido dispuesta en el corazón, no con tristeza, ni por necesidad (Aunque a veces es el único motivo). Recuerde Él ama al dador alegre y es poderoso para que sobre-abundemos en gracia y así podamos ser portadores y hacedores de buenas obras.

La cosecha del tiempo que pasemos en Su presencia será notoria para cada uno y para quienes le circundan.

REFLEXIÓN:
De la misma manera como disponemos cuidadosamente nuestros diezmos y ofrendas, dispongamos y evaluemos la siembra de tiempo en su presencia.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.