Devocional 8 de Enero 2018

GRATITUD


HEBREOS 12:28 Así que, recibiendo nosotros un reino inconmovible, tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios agradándole con temor y reverencia;

El diccionario define la gratitud como un sentimiento por el cual nos consideramos obligados a agradecer un favor.

Rara virtud, cada día más escasa; enseñamos a nuestros niños a decir gracias pero no a ser gratos; se ha convertido en fórmula de cortesía y ha dejado de ser una virtud.

Ser gratos es mucho más que decirlo. El autor de Hebreos es claro y contundente al escribir “…tengamos gratitud, y mediante ella sirvamos a Dios…” (Énfasis agregado)

Es la gratitud la primera motivación para el servicio, debe ser la respuesta natural a la obra de Cristo en nosotros, la manera de mostrar agradecimiento.

El texto añade “…agradándole con temor y reverencia” Además del servicio, una vida que agrade a Dios, que evidencie el amor reverente (temor) y la continua aceptación de su voluntad son señales de un corazón agradecido.

La gratitud también incluye memoria; a veces solo recordamos los beneficios recientes, olvidamos toda una vida de misericordia y gracia del Señor; es ahí donde estriba la diferencia entre decir gracias y ser agradecido. Es fácil y frecuente decir y escuchar que tenemos muchos motivos de oración (léase peticiones) y más escasamente expresar que tenemos muchos motivos para ser agradecidos y obrar en consecuencia.

REFLEXIÓN:
Una vida agradecida es testimonio de gratitud; enseñamos con el ejemplo: El servicio excelente, el amor reverente y el reconocimiento de Su majestad y soberanía son evidencias de un corazón agradecido.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.