Devocional 10 de Noviembre 2017

APARIENCIA DE PIEDAD


OSEAS 6:4 “¿Qué haré a ti, Efraín? ¿Qué haré a ti, oh Judá? La piedad vuestra es como nube de la mañana, y como el rocío de la madrugada, que se desvanece”.
2ª TIMOTEO 3:5 que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella; a éstos evita.

Notas:

1. Considero pertinente incluir una definición de piedad; el Diccionario Bíblico Conciso Holman aporta la siguiente: Actitud y estilo de vida que reconoce los derechos de Dios sobre la vida humana y desea vivir de acuerdo a la voluntad de Dios.

2. También es piedad el sentimiento de compasión, misericordia hacia otros. Dios la mostró hacia la humanidad cuando envió a su Amado Hijo para morir por nosotros.

Hoy abordaremos el término como la coherencia entre lo que decimos ser como cristianos y la vida diaria. La fe en acción.

En el versículo de Oseas es el mismo Señor quien denuncia y lamenta el pecado de Efraín, reino del norte y de Judá, reino del sur, es decir del pueblo escogido y consentido por Él.

Es interesante la comparación que hace de la piedad con una nube mañanera y con el rocío de la mañana para significar que no era una manera de vivir consistente sino una manifestación pasajera y esporádica; más adelante podemos leer que el Altísimo se refiere a los sacrificios y holocaustos, es decir a las formas externas y rituales de manifestar alabanza, adoración, arrepentimiento. El segundo versículo corresponde a un contexto en el que Pablo advierte a Timoteo, y a nosotros, sobre el peligro de los apóstatas que tienen apariencia de piedad, es decir quienes abandonan la fe pero no la profesión externa del cristianismo, sí; quienes aparentemente son cristianos porque asisten, cantan, comparten, pero que su vida no corresponde a lo que dice ser, quienes no abandonan el ritualismo del culto externo pero en lo íntimo viven en apariencia de piedad.

Es posible que alguna vez o en alguna época hayamos vivido en apariencia de piedad; hoy es la ocasión de ser verdaderamente píos, correctos, coherentes y correspondientes con la piedad de Dios hacia nosotros, que tomemos una decisión, a solas con Dios, como dice la canción: Cuando nadie me ve, en la intimidad, donde no puedo hablar más que la verdad, donde no hay apariencias, donde al descubierto queda mi corazón, allí soy sincero, allí mi apariencia de piedad se va... Allí es tu gracia lo que cuenta, tu perdón lo que sustenta para estar de pie.

REFLEXIÓN:
Que la piedad que Dios manifestó hacia cada uno se manifieste en una vida sin apariencias, en una genuina vida cristiana.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.