Devocional 10 de Febrero 2018

¿CON QUÉ ME PRESENTARÉ ANTE EL SEÑOR?


MIQUEAS 6:6 ¿Con qué me presentaré ante Jehová, y adoraré al Dios Altísimo? ¿Me presentaré ante él con holocaustos, con becerros de un año? 

Los primeros cinco versículos del capítulo son una denuncia, por parte del Señor, de los pecados del pueblo y un recordatorio de su fidelidad. En su ceguera espiritual, se aprestan a preguntar ¿Cómo resarcir o cómo enmendar las faltas? Y la propuesta es presentar holocaustos; es decir una respuesta ritual, externa.

Es interesante leer que hablan de cómo adorarle, o como dice la versión NTV, inclinarse ante el Altísimo. ¡Gran confusión! Adorar a Dios, o inclinarse ante Él dista mucho de las manifestaciones externas de religiosidad, de los holocaustos o sacrificios que otros pueden ver pero que Dios repudia.

Hoy, igual que en el tiempo de Miqueas, el Señor a través de su Palabra y sus mensajeros nos muestra los pecados que nos separan y alejan de Él y también ahora creemos erróneamente, que podemos agradarle y ponernos a paz con asistir a la iglesia, cantar afinadamente, usar jerga evangélica, se ministros suyos, ofrendar y hasta diezmar. Esto no es malo, pero no es el anhelo del corazón del Señor.

No nos preguntemos ¿Con qué me presentaré ante El Señor?, más bien ¿Soy presentable delante de Dios? ¿Le agrada al Señor lo que ve de mí? ¿Soy un sacrificio vivo en su presencia?

Dios no quiere, ni necesita nada nuestro; Él nos quiere a ti y a mí; que tu vida y la mía sean olor fragante en su presencia; que nuestra vida dibuje una sonrisa permanente en su rostro para cumplir el propósito para el que fuimos creados: Agradar a Dios.

REFLEXIÓN:
Cada día y con cada uno de nuestros pensamientos, palabras y actuaciones podemos rendirle adoración y presentarnos con lo que somos, no con lo que tenemos o con lo que hacemos.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.