Devocional 12 de Febrero 2018

PEREGRINOS Y EXTRANJEROS.


1° CRÓNICAS 29:15  Porque nosotros, extranjeros y advenedizos somos delante de ti, como todos nuestros padres; y nuestros días sobre la tierra, cual sombra que no dura. 
1ª PEDRO 2:11 Amados, yo os ruego como a extranjeros y peregrinos, que os abstengáis de los deseos carnales que batallan contra el alma,

Muchos periodos históricos diferencian la cronología de los dos textos; el primero de ellos corresponde a la oración de alabanza de David con ocasión de la abundante ofrenda del pueblo para la construcción del templo y el segundo en una exhortación de Pedro sobre mantener una conducta intachable, aún en medio del sufrimiento y así dar la gloria a Dios.

Los dos escritores, inspirados por el Espíritu Santo, reconocen y elevan su voz proclamando esta verdad. Somos peregrinos y extranjeros o como dice la NTV, extranjeros y residentes temporales.

Este es un tema que en el plano social es conocido de todos en todas las latitudes; las poblaciones en crisis humanitarias generadas por las guerra, hambrunas, persecuciones religiosas o políticas u otros factores, conforman bloques de migrantes que traspasan fronteras y buscan asilo en otros países donde sus condiciones sean menos dramáticas.

El sociólogo polaco Z. Bauman escribió un tratado sobre el tema, quizá su último escrito a los 91 años, y en uno de sus apartes afirma: “Las migraciones masivas no tienen nada de fenómeno novedoso: han acompañado a la modernidad desde el principio mismo de esta” podemos decirle al autor que el pueblo de Dios desde la antigüedad, conoce que ésta es una de sus características, que sabemos que somos peregrinos y extranjeros no de un país ni de un sistema socio-político; somos transeúntes en esta vida mortal, vamos de paso a la vida eterna y que como tales damos testimonio de una ciudadanía superior, universal, que no caduca, que nos da derecho a disfrutar de la patria celestial, otorgada por el Rey de reyes y Señor de Señores.

REFLEXIÓN:
Como migrantes de esta vida temporal, demos testimonio de fe y santidad para que podamos gozar de la ciudadanía celestial cuando pasemos de ser extranjeros y residentes temporales a habitantes del cielo y por siempre rendir gloria al Eterno.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.