Devocional 14 de Julio 2018

TRIUNFO POR MEDIO DEL FRACASO


JUAN 21:1-9 Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera:2 Estaban juntos Simón Pedro, Tomás llamado el Dídimo, Natanael el de Caná de Galilea, los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos.3 Simón Pedro les dijo: Voy a pescar. Ellos le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Fueron, y entraron en una barca; y aquella noche no pescaron nada.4 Cuando ya iba amaneciendo, se presentó Jesús en la playa; más los discípulos no sabían que era Jesús. 5 Y les dijo: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No .6 Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces.7 Entonces aquel discípulo a quien Jesús amaba dijo a Pedro: !!Es el Señor! Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa (porque se había despojado de ella), y se echó al mar.8 Y los otros discípulos vinieron con la barca, arrastrando la red de peces, pues no distaban de tierra sino como doscientos codos.9 Al descender a tierra, vieron brasas puestas, y un pez encima de ellas, y pan.

TODOS HEMOS DEJADO HUELLAS en el valle del fracaso. Lo que importa es como actuemos después. ¿Nos damos por vencidos y vivimos derrotados o creemos que Dios puede restaurarnos?

La historia del fracaso de Pedro y su posterior restauración nos alientan de tremenda manera. Cristo le advirtió a Pedro que tropezaría, pero también oro para que la fe del discípulo no fallara. El señor le aseguro a Pedro antes de que sucediera de que su fracaso no sería el final de su historia: se levantaría de nuevo y fortalecería a otros (Lc22:31-32).

El Señor sabia de que antes de que Pedro pudiera ser un líder fuerte pero humilde, su orgullo y su confianza en sí mismo tenían que ser abatidos y su corazón quebrantado. Aunque satanás quiso zarandear al discípulo para hacerlo inútil. Cristo tomo el control para hacerlo útil.

El Señor sabia de que antes de que Pedro pudiera ser un líder fuerte pero humilde, su orgullo y su confianza en sí mismo tenían que ser abatidos y su corazón quebrantado. Aunque satanás quiso zarandear al discípulo para hacerlo inútil. Cristo tomo el control para hacerlo útil.

De la misma manera, Dios puede usar nuestros fracasos para prepararnos para ser siervos más efectivos. Aunque podamos sentir que ya no está con nosotros, Cristo ha prometido que nada ni nadie puede separarnos de su amor. Él está sentado a la diestra del Padre, intercediendo siempre por nosotros (Rom 8:34)

REFLEXIÓN:
Cuando nos sumimos en la lastima por nuestros fracasos y cerramos nuestro corazón para negarle el acceso al Señor, nos resistimos al quebrantamiento y a la recuperación que necesitamos. Si queremos que Dios nos use, debemos permitirle que elimine lo que nos impida ser quienes El desea que seamos. Si acudimos al Señor con humildad, él nos dará un nuevo comienzo y nunca comprensión renovada de su misericordia y propósito.


Escrito por:
Pastora: Luz Adriana Giraldo
ICC MIAMI

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.