Devocional 15 de Noviembre 2017

EL DAR COMO PRUEBA DE AMOR CRISTIANO


2ª CORINTIOS 8:7 “Por tanto, como en todo abundáis, en fe, en palabra, en ciencia, en toda solicitud, y en vuestro amor para con nosotros, abundad también en esta gracia”.


Pablo escribe a la iglesia de Corinto y a nosotros, acerca de la necesidad de disponer el corazón para ejercitarse en generosidad, virtud que él denomina gracia. Coloca como ejemplo a la iglesia de Macedonia, que a pesar de las tribulaciones y pobreza (8:1-4) abundaba en la generosidad, dándose primero al Señor y luego a los hermanos. 8:5b; ahí está la clave de la reflexión de hoy: Darse primeramente al Señor. Sí, porque podemos dar sin amar pero no podemos amar sin dar.

El apóstol los insta a la generosidad porque ellos ya tienen en su haber virtudes cristianas que impelen a dar; Pablo las enumera: Fe, palabra, ciencia, solicitud, amor por lo que él considera que pedirles que abunden en esta gracia (dar), es una manifestación natural, una respuesta consecuente con lo que ellos ya tienen y ahora son: Cristianos.

Somos conocedores de hombres y mujeres que son benefactores de diferentes causas, algunos llamados mecenas del arte, la ciencia, la investigación; otros a través de fundaciones ejecutan diversos planes de asistencialismo a poblaciones en condiciones de pobreza, nuestras mismas iglesias conciben y desarrollan programas de trabajo social; muchas de esas acciones son mediadas por el amor cristiano pero muchas otras no; algunos de nosotros somos parte de algunas de esas organizaciones pero otros muchos no.

Pablo nos recuerda este día que si abundamos en otras gracias, estamos listos para darnos y no solamente para dar a otros, que la evidencia del amor cimentado en Cristo por su palabra va más allá de las buenas intenciones y de los sentimientos de conmiseración, que la prueba son acciones concretas (Santiago 2:14-18) que dar es propio de la vida cristiana.

Podemos dar ayudas económicas o materiales pero también llamadas telefónicas, visitas, acompañamiento, tiempo de escucha. ¡Oportunidad es lo que hay!

REFLEXIÓN:
Gracias Señor por lo que recibo cada día de ti. Hoy me propongo dar a otros con amor y no por obligación o lástima parte de lo que Tú me das.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.