Devocional 16 de Noviembre 2017

SIGUIENDO INSTRUCCIONES


SALMO 100: “Cantad alegres a Dios, habitantes de toda la tierra. Servid a Jehová con alegría; Venid ante su presencia con regocijo. Reconoced que Jehová es Dios; Él nos hizo, y no nosotros a nosotros mismos; Pueblo suyo somos, y ovejas de su prado. Entrad por sus puertas con acción de gracias, Por sus atrios con alabanza; Alabadle, bendecid su nombre. Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia, Y su verdad por todas las generaciones”.


Con contadas excepciones, todos registramos en nuestro haber situaciones en las que no sabíamos o no sabemos de qué manera tener tiempos devocionales, no acertamos a comenzar, no encontramos las palabras, erramos en la actitud, el tiempo nos sobra o nos hace falta, y demás particularidades que cada uno conoce. ¡Hoy hay noticias! El Salmo de referencia nos ayuda con instrucciones precisas, claras, sustentadas y sencillas. Reflexionemos sobre algunas de ellas.

• Cantad alegres: No es preciso tener voz privilegiada para tal fin. Dios nos hizo y sabe cómo cantamos, la condición es hacerlo con alegría; entonar salmos, himnos, coros, cánticos nuevos en señal de adoración, alabanza, gratitud, pero también en tiempo de dificultad ¡Cantemos alegres!

• Servid con alegría: El servicio es una manifestación de obediencia, hacerlo puede costar sacrificar algunas áreas, pero estamos llamados, como privilegio, a colaborar en la construcción del cuerpo de Cristo, entonces, sin importar cuál sea nuestro ministerio (léase servicio) la actitud correcta es la alegría.

• Venid ante su presencia con regocijo: Ir a su presencia no es necesariamente al templo, es en el momento que llego delante de Él, (su tiempo con Él) que en la hora escogida ninguna circunstancia empañe el regocijo del encuentro; es la cita con el amado.

• Reconoced. El ingrato corazón humano tiende a desconocer que somos hechura suya, obra de sus manos, que lo que somos, hacemos y tenemos es por su misericordia, reconocerlo y decírselo corresponde a una actitud de gratitud y en sí misma una forma de alabar su nombre.

• Entrad por sus atrios con alabanza. Además de la gratitud, la alabanza y adoración deben ser permanentes, el estilo de vida es el que da cuenta de mi adoración; lejos del concepto de adoración y alabanzas de cada domingo en la congregación, es cada día que puedo rendirme a sus pies en alegre obediencia a su palabra.

• Alabadle y bendecid su nombre. La Escritura nos permite conocer la gran variedad de nombres con los que es conocido El Señor; ellos corresponden a sus atributos o a sus obras, valgámonos de este recurso bíblico para rendirle toda la alabanza que solo Él merece.

REFLEXIÓN:
Gracias a Dios que nos permite leer su Palabra y encontrar en ella instrucciones que enriquecen nuestra vida y mejoran nuestra comunión con Él.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.