Devocional 17 de Enero 2018

RÍOS EN EL DESIERTO


ISAÍAS 44:3 Porque yo derramaré aguas sobre el sequedal, y ríos sobre la tierra árida; mi Espíritu derramaré sobre tu generación, y mi bendición sobre tus renuevos.


Innumerables citas del A. Testamento anuncian la bendición de Dios sobre Israel y ésta es sin duda una de las más conocidas, un texto que es rhema para sus seguidores de todos los tiempos y latitudes.

En el versículo anterior el Señor a través del profeta dice a su pueblo, no temas, para luego enlazar con porque yo derramaré aguas sobre el sequedal y ríos sobre la tierra árida.

Es fácil imaginar un paisaje desértico, de sequedad, desolación, horizonte inalcanzable; lo podemos hacer en el plano físico, pero es posible que lo hayamos experimentado en diferentes áreas de la vida; sequedad, soledad, impotencia, dolor, desesperanza emocional, física, económica, y/o espiritual. Es posible que hoy se enfrente a un paisaje desolador, usted lo sabe.

Pero hay esperanza, y no es escasa; el Señor derramará aguas, formará ríos sobre ese desierto, ¡El agua de su Espíritu será derramada hoy sobre nuestra generación, y su bendición sobre nuestras generaciones venideras! Alégrese en El Señor.

En su bondad refrenda esta promesa a su iglesia del N. Testamento a través del primer discurso de Pedro, sí, puede leerlo en Hechos 2:38-39. Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo. Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare. Arrepentirse y creer en el señor Jesucristo, nos asegura el cumplimiento de su promesa.

REFLEXIÓN:
No más desierto, ríos de bendición vienen Él lo dijo y Él lo hace.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.