Devocional 17 de Noviembre 2017

Y SI NO…


DANIEL 3:17-18 “He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado”.


Cuando Daniel fue nombrado gobernador de la provincia de Babilonia pidió que Sadrac, Mesac y Abed-nego, sus compañeros de cautiverio que al igual que él permanecían fieles a Dios y a quienes el Señor les dio dones especiales (1:17) fueran asignados como sus asistentes.

Nabucodonosor, de acuerdo con las costumbres religiosas de Babilonia, hizo una gigantesca estatua de oro para que fuera adorada por todos los habitantes de su reino. El hecho que Daniel y sus compañeros hubieran sido colocados en lugares de privilegio generó envidia y enojo por lo cual eran permanentemente observados para encontrar motivo de acusación delante del rey y esta fue la ocasión para que fueran denunciados por no adorar la estatua.

Llevados ante el rey fueron interrogados y advertidos que si no adoraban la estatua cuando sonaran los instrumentos que convocaban al acto idolátrico, serían arrojados al horno de fuego ardiente preparado como castigo a quienes se rehusaran. El rey cierra su sentencia retando la fe de los jóvenes al preguntar ¿y qué dios será aquel que os libre de mis manos?

Ellos no entraron en discusión ni en ruegos simplemente declararon: nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; es decir saben a ciencia cierta que el poder de Dios está por encima de toda situación y de toda autoridad terrenal, y de tu mano, oh rey, nos librará, pero lo interesante es que su fe va más allá de cómo actúe el Señor, ellos estaban seguros que Dios podía salvarlos, pero que si no lo hacía, igual estaban decididos a permanecer fieles; podemos leer:Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado. NTV dice: Pero aunque no lo hiciera deseamos dejar claro ante usted que jamás serviremos a otros dioses.

La fe es puesta a prueba en cada momento de dificultad o de confrontación, debemos saber que Dios no siempre nos rescata de situaciones adversas, si así fuera, no tendríamos que evangelizar, ser cristiano sería un aval de seguro a la que accederían sin ser muy publicitada. La lección de los jóvenes hebreos es que la fe y la fidelidad no están mediadas por la respuesta de Dios a nuestras peticiones. El galardón a ellas, es superior a las circunstancias, es eterno e incorruptible.

REFLEXIÓN:
Que nuestra fe nos permita declarar: Y si el Señor no me responde como deseo, igual seguiré creyendo en su salvación y siendo fiel a sus promesas, las cuales sobrepasan las adversidades y el tiempo terrenal.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.