Devocional 17 de Marzo 2018

SOBRE TODA CARNE


JOEL 2:28-29   Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días.

Los versículos anteriores hablan de la restauración que el Señor promete luego que una plaga invade y asuela al pueblo de Judá; el profeta llama al arrepentimiento y el Señor anuncia no solo restauración, sino que hace el Gran anuncio del derramamiento del Espíritu Santo.

El profeta Ezequiel también había profetizado sobre este acontecimiento en 39:29 cuando dijo: Ni esconderé más de ellos mi rostro; porque habré derramado de mi Espíritu sobre la casa de Israel, dice Jehová el Señor.

Nosotros, los creyentes del Nuevo Testamento, nos hemos acostumbrado a hablar del Espíritu Santo y de su obra como un tema cotidiano; es que en el A. Testamento se consideraba que el Santo Espíritu de Dios solo estaba sobre profetas, reyes y jueces, por tanto, la profecía que hoy nos ocupa es de una dimensión inescrutable; es Dios mismo compartiendo de Su Espíritu sobre toda carne.

Efectivamente, en Hechos capítulo 2 encontramos la consumación de esta profecía de la que podemos aprender:

Derramaré: Indica una acción abundante, no de escasez sino de sobreabundancia; indica que el Espíritu Santo será dado con generosidad.
Toda carne: Sobre toda clase de personas, hombre y mujeres, jóvenes y mayores, pobres y ricos, libres y siervos.
Profetizarán: Esto es que todos, sin distinciones podrán abrir sus bocas para anunciar, enseñar, proclamar los propósitos de Dios.
∞ Luces lejanas y extrañas: Los valores aparentes o falsos.
Sueños y visiones: Para hacer referencia a que Dios usará sus métodos proféticos no solo con los profetas de oficio.

Pedro guiado por el Espíritu Santo en su primer discurso anuncia, aclara, enseña que el derramamiento del Espíritu en el aposento alto no era exclusivo para él y sus compañeros, sino que era un privilegio de mayor alcance: 2:39 Porque para vosotros es la promesa, y para vuestros hijos, y para todos los que están lejos; para cuantos el Señor nuestro Dios llamare.

REFLEXIÓN:
Hoy, usted y yo podemos recibir su abundante dádiva, si reconocemos que necesitamos su perdón y vivimos de acuerdo a su voluntad.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.