Devocional 18 de Febrero 2018

MÁS DULCE QUE LA MIEL.


SALMO 119:103    ¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca.

Miel: Néctar que producen las abejas. En la Biblia se menciona de tres maneras:

* Miel de abejas silvestres. Deuteronomio 32:13
* Miel de abejas domésticas. 2° Crónicas 31:5
* Almíbar de dátiles 2° Reyes 18:32

Era y es un producto con fines alimenticios y comerciales (Diccionario Bíblico Conciso Holman). Actualmente la miel es usada también en las industrias cosmética y terapéutica.

Además de su suavidad y hermoso color, otra característica de la miel es su agradable, delicioso, dulce sabor; no sólo el salmista la usa como símil para Su Palabra, otras referencias también lo hacen, el profeta Ezequiel 3:1-3 da testimonio del sabor y Juan en La Revelación experimenta su dulzura Apocalipsis 10:10a.

El origen de la miel es absolutamente natural, la creatividad de Dios no tiene límites; ¡hace que abejas y flores se junten para producir este manjar!, no necesita nada más, ni riego, ni temperatura especial, ni sofisticadas fábricas; ¡Él lo hace todo para que la disfrutemos!

¿Y qué de su duración? ¡No caduca!

El símil es perfecto como toda Su Palabra. Él usó a diferentes hombres para escribirla, los lugares, idiomas y condiciones son diversos, es útil a todo el género humano, es pura, da salud, alimenta, embellece y no tiene fecha de expiración.

Sí, es tan dulce como la miel y como niños pequeños la disfrutamos; lo extraño es que no tiene restricciones, que está al alcance de todos todo el tiempo y sin embargo, parecemos alérgicos a su dulzura, nos acercamos a ella con menos frecuencia de lo que debiéramos, no la degustamos a profundidad, no disfrutamos su frescura, su suavidad y su sabor incomparable.

Un dato:¿Sabía que hay una miel de entre las mieles más caras del mundo, que tiene un precio por kilo que llega a los 5.000 euros; se llama Elvish, tiene la peculiaridad de que se obtiene en una gruta a 1.800 metros de profundidad en la ciudad turca de Artvin.

REFLEXIÓN:
La miel que Dios nos ofrece ¡es gratis!, ¿Cómo no aprovechar la dulzura, la suavidad y riqueza de La Biblia, cada día y todos los días? ¡Lo invito a disfrutarla!


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.