Devocional 20 de Febrero 2018

ESPADA DE DOS FILOS.


HEBREOS 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.  

No es la única vez que encontramos esta comparación en La Escritura acerca de si misma (Isaías 49:2, Efesios 6: 17, Apocalipsis 1:16) entre otras, pero sí es la más descriptiva con relación a lo que como espada hace.

Antes de exponer su acción, el versículo inicia enlazando el texto anterior con la conjunción porque, para explicar que la desobediencia a Dios y/o a su palabra trae consecuencias letales; continúa con dos adjetivos que amplían la suma importancia de La Palabra: viva y eficaz; no es letra muerta, o una colección de palabras o un legado sagrado; es dinámica, permanente, activa, poderosa y efectiva. Cada vez que leemos o escuchamos Palabra de Dios nuestro ser reacciona porque el Señor da revelación, exhorta, enseña, consuela, guía, recuerda; es tan activa y siempre presente como Dios mismo.

A renglón seguido el autor hace la comparación con una espada cuyos dos filos penetran todo nuestro ser, y para explicarlo claramente hace un listado de sus áreas de intervención: Alma, espíritu, articulaciones, médula; sí, su acción trasciende a nuestra vida espiritual, moral, intelectual, emocional y física; no escapa nada de nuestro ser a su eficacia.

Pero su acción no termina ahí, el penetrar trae consigo un propósito: discernir o descubrir nuestros más íntimos pensamientos y deseos del corazón. Es ahí cuando nos conduce a tomar decisiones, a no ser solo oidores sino hacedores; a permitir que ella transforme nuestra vida.

REFLEXIÓN:
Con humildad expongámonos, cada día, a la acción de Su Palabra para que cumpla en cada uno su propósito y así glorificar a Dios. ¡Gracias Señor por permitir que te conozcamos!


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.