Devocional 20 de Marzo 2018

PRESO PERO LIBRE


COLOSENSES 4:3. Orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso.  

¡La fe de Pablo es tan evidente! Cuando escribe esta carta está en prisión y en este texto insta a los colosenses a orar por él y por Timoteo para que el Señor les permita seguir evangelizando, motivo por el cual está preso. Él está seguro que de nuevo podrá hacerlo y por tal motivo en el siguiente renglón de la carta escribe: Para que lo manifieste como debo hablar.

Las cartas de Pablo, inspiradas por el Espíritu Santo, contienen tantas y tan ricas enseñanzas que es un privilegio poderlas leer para nuestro crecimiento y edificación. Podemos sacar algunas enseñanzas del texto de referencia.

* Pablo insta a orar por él y Timoteo como muestra de humildad; el maestro, evangelizador, líder, requiere que otros oren por él.

* El motivo de oración no es la libertad por las circunstancias mismas del encarcelamiento, es para poder continuar con su labor de presentar la Palabra.

* Pide que oren para que el Señor abra la puerta para la Palabra, es decir no solo la puerta de la prisión sino que haya otras oportunidades para poder hablar de la salvación.

* No solo pide que oren para que él pueda hablar sino para que cuando lo haga sea de la mejor manera.

* No presenta queja, no reniega de su situación, más bien se gloría de la causa de su prisión.

Sí, Pablo está preso físicamente, pero su alma y su espíritu están libres; él anhela, sueña, proyecta su ministerio y su vida, él confía que el Señor lo liberará y quiere estar preparado para ese momento; es por eso que pide ser acompañado en oración.

¡Cuántos de nosotros estando libres somos prisioneros de nuestro temor, resentimiento, pecado, indecisión, falta de proyectos, frustraciones y otras circunstancias que limitan o anulan el propósito de Dios para nuestra vida!

REFLEXIÓN:
Pablo mismo nos da la clave: Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo de esclavitud. (Gálatas 5:1) Ya El Hijo nos dio la libertad es nuestra decisión permanecer libres para vivir de acuerdo a esa libertad, pero también para servirle.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.