Devocional 21 de Septiembre 2017

CAMINOS EN EL DESIERTO


ISAÍAS 43:19 “He aquí que yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz; ¿no la conoceréis? Otra vez abriré camino en el desierto, y ríos en la soledad.”


El libro de Isaías puede dividirse en dos partes: Los primeros cuarenta capítulos son la denuncia de la concupiscencia del pueblo escogido, la advertencia de las consecuencias del pecado matizada con la esperanza del advenimiento del Mesías y el llamado a retomar el camino de la santidad. Los siguientes capítulos son un mensaje de consolación y restauración sin abandonar su tono de enseñanza y exhortación hacia la obediencia y la adoración de corazón.

El mensaje del versículo de hoy es una promesa de restauración. Ya el pueblo había sido conducido a través del desierto y había sido testigo de múltiples milagros entre ellos la provisión de agua en medio de la sequedad cuando ocurre el éxodo de Egipto hacia Canaán; aquí el Señor anuncia que de nuevo su misericordia hará que salgan del cautiverio de Babilonia para regresar a su territorio; de nuevo encontrarán desierto y aridez pero Él dice a través del profeta que cosas nuevas hará, que otra vez los guiará, los conducirá, abrirá camino, senda segura, a través de lo impensable, a través del desierto.

Ir a través del desierto, en largas jornadas al paso de niños y con adultos cargados de enseres sin tener donde beber, es imaginar una muerte colectiva, es temer la extinción de los viajeros, pero Él, que hace perfecta la obra, les promete además ríos en la soledad. Lo dijo y lo cumplió. El pueblo regresa del exilio a través del desierto y de nuevo le es dada la tierra prometida.

Para nosotros es la promesa hoy. Pablo en 2ª Corintios 5:17 dice: De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. En Isaías la promesa del Señor es para el pueblo judío; hoy es para usted y para mí si estamos en Cristo. Hoy también abre caminos en el desierto, sea ese desierto circunstancias adversas, consecuencias de pecado, pruebas o cualquier momento aciago de la vida; Él nos permite caminar cogidos de su mano en medio de diversas circunstancias. Él abre el camino y nos acompaña, además nos da beber de la fuente de agua viva en el desierto y en la soledad. ¡Alabado sea su nombre!

REFLEXIÓN:
La restauración final está garantizada. Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí, yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son fieles y verdaderas. Apocalipsis 21:5. Él lo dijo. Él lo hará.


Escrito por:
Myriam Gonzales de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.