Devocional 21 de Febrero 2018

JUEGO ABRASADOR


JEREMÍAS 23:29a ¿No es mi palabra como fuego?, dice Jehová.

En medio de una denuncia sobre los falsos profetas es El Señor quien compara su Palabra con fuego.

En La Escritura encontramos otras citas que recuerdan esta comparación: En Jeremías 5:14 Dios dice al profeta que debido a que los profetas no han comunicado el verdadero mensaje (¡Misma circunstancia!) sus palabras serían como fuego consumidor y en 20:9 la vehemencia de Jeremías es una hermosa declaración de lo que es para él la Palabra del Señor: Fuego ardiente, incontrolable e incontenible (énfasis añadido).

Un hermoso pasaje de Lucas que relata el encuentro del Señor Jesús, resucitado con dos de sus discípulos camino de Emaús y del que luego ellos dan testimonio, incluye la pregunta ¿No ardía nuestro corazón cuando nos hablaba en el camino y nos explicaba las escrituras? Lucas 24:32. Y la única forma de arder es a través del fuego.

El fuego tiene entre otras las siguientes características: No puede ser ocultado, se propaga con rapidez, es agente purificador, se usa en la elaboración o mejor en el diseño de vasijas de vidrio, produce calor, ilumina, también quema y consume.

La Palabra de Dios: No ha podido ser ocultada, se ha propagado a través del tiempo, las circunstancias adversas y las distancias, purifica nuestras vidas, es a través de su estudio, meditación y aplicación que somos vasos de honra, ofrece abrigo, consuelo, respuestas, ilumina el camino hacia Dios, y confronta de pecado. Confiamos que su Palabra final sobre cada uno sea: Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros.

REFLEXIÓN:
Cuando hablemos de la Palabra o citemos algunos de sus textos, que nuestra vida pueda mostrar el efecto que ella ha tenido en nuestra vida. ¡Es el mejor testimonio!


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.