Devocional 22 de Diciembre 2017

CUATRO HERMOSOS NOMBRES


ISAÍAS 9: 6 Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz.


Lo común es que cada uno de nosotros tenga uno o dos nombres; cuando escogemos nombre para nuestros hijos, generalmente debemos rechazar algunos de los preseleccionados porque nos gustan más de dos; encontramos en las crónicas sobre monarquías, que las personas tienen muchos nombres, más de dos y decimos, ¡ah, como es el príncipe o la princesa! Pues, le tengo noticias: ¡hoy estamos leyendo cuatro hermosos nombres del Rey de reyes!

Encontramos antes, que nosotros somos parte del anuncio del nacimiento; cuando se lee: un niño nos es nacido, hijo nos es dado; sí, la noticia nos involucra; el advenimiento del Mesías es para nosotros; el hijo de Dios hecho hijo del Hombre viene para salvación universal.

Será reconocido por al menos cuatro nombres para ser alabado y adorado:


• Admirable consejero:* Él es omnisciente, conoce todas las cosas desde el principio; Su sabiduría es insondable lo que le confiere el gobierno natural de la humanidad, su guía es maravillosa; en Él habita la Plenitud divina. *Algunas versiones separan los dos términos para indicar dos nombres; sin embargo los originales hebreos presentan este apelativo como uno solo (Matthew Henry. Comentario Bíblico pág. 748)

• Dios Fuerte: La omnipotencia es otro de los atributos divinos por tanto característica del Señor Jesús. En versiones antiguas se encuentra: El Fuerte
• Padre Eterno: Este nombre nos puede desconcertar, pero recordemos las declaraciones del mismo Señor en Juan 14:9-10. Él es por siempre y para siempre Padre.
• Príncipe de Paz: Shalom, el término hebreo para paz, significa el conjunto de bendiciones que el Señor nos proporciona, por misericordia, para nuestro bienestar; parte de ese bienestar es el espíritu apacible que nos permite ser tolerantes, no generadores de rencillas, por tanto vivir en paz.

REFLEXIÓN:
Ampliamos las expresiones de adoración y alabanza; podemos en nuestras oraciones pronunciar, con entendimiento, estos cuatro hermosos apelativos de nuestro salvador. ¡A Él sea la gloria por siempre!


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.