Devocional 22 de Marzo 2018

DESDE LO PROFUNDO


SALMO 130:1 De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo. 

Este es el primer versículo de un salmo conocido por su nombre en latín De profundis; precisamente por la expresión inicial; es un salmo penitencial y el texto de referencia indica un doble sentido; por una parte, desde lo más íntimo del salmista y por otra desde lo más bajo de su condición pecaminosa.

Un verdadero arrepentimiento nace en el corazón de quien siente dolor por haber ofendido a Dios; allí en la conciencia, en lo más profundo, se genera este salmo y es allí de donde debe manar nuestro dolor por el pecado, la actitud de pedir perdón, pero también la seguridad que Dios, que conoce y ve lo profundo de cada uno, por su misericordia, nos extiende su perdón.

Sencilla y claramente confesar el pecado, clamar por su misericordia y confiar en su obra redentora debe ser nuestra conducta; no confundir con remordimiento y círculo vicioso de pecar y arrepentirse; una profunda contrición y el dolor por ofender a Dios deben ser los móviles del arrepentimiento, sin olvidar rendirle reverencia por su obra redentora.

Es desde lo profundo de nuestro ser que deben salir nuestras oraciones, no solo de arrepentimiento, también de gratitud, reconocimiento de Su grandeza y alabanza; que como dice David en el salmo 103, que todo lo que soy alabe a Jehová (NTV).

REFLEXIÓN:
¿Tendremos hoy motivos para dirigirnos al Señor desde lo profundo de nuestro ser? ¡Claro que sí! Cada oración debe gestarse en lo más profundo de nuestro ser, la conciencia, que involucra razón, sentimientos y voluntad.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.