Devocional 23 de Diciembre 2017

EMANUEL


ISAÍAS 7:14 Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel.


‘Immanu’el, en hebreo. Nombre que aparece tres veces en Las Escritura Isaías 7:14, 8:8, y Mateo 1:23 cuyo significado es con nosotros está Dios. Desde tiempos antiguos se ha cambiado el orden gramatical y se generalizó que Emanuel quiere decir Dios con nosotros.

El contexto histórico nos ayuda a entender mejor su significado. Brevemente éste hace referencia al pujante imperio asirio que amenazaba con invadir hacia el occidente, razón por la cual Israel y Siria habían hecho una alianza y querían que Judá se uniera pero el rey Acaz no se animó por lo que fue amenazado, lo cual causó temores. Dios mismo envió a Isaías para tranquilizarlo con el mensaje que pronto el poder de sus enemigos desaparecería; más aún, Jehová le dijo que pidiera señal a lo que el rey hipócritamente se negó. El profeta anuncia que Dios mismo dará una señal: He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo y llamará su nombre Emanuel.

La anterior profecía es de doble alcance; en primera instancia para los tiempos de Acaz, el nacimiento de un niño, de una mujer joven, no identificada en el relato bíblico, pero lo esencial era el nombre con que debía ser llamado: Emanuel. A un tiempo futuro sería el cumplimiento de la segunda instancia de la profecía, el nacimiento de Jesús el Mesías, Emanuel. En el cumplimiento inmediato Jehová le estaba mostrando a Acaz y al pueblo judío que a pesar de las circunstancias, de las coaliciones humanas en contra, Él estaba ahí, estaba con ellos.

El cumplimiento mediato es el maravilloso y sublime nacimiento del Hijo encarnado. Emanuel quien muestra la presencia, el cuidado, y protección de Dios para quienes deciden creer y aceptar su gracia y misericordia. El momento culminante del plan salvífico ideado por El Señor para la humanidad.

REFLEXIÓN:
Algunos como el Acaz que buscó en el rey de Asiria su salvación, rechazan la señal de Emanuel y depositan su confianza en otros, menospreciando la presencia de Dios con nosotros, menospreciando a Emanuel. Hoy podemos decir que Dios está con nosotros, pero más que decirlo es creerlo en el corazón y actuar en consecuencia.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.