Devocional 24 de Febrero 2018

ALIMENTO SÓLIDO


HEBREOS 5:14 pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal.

Cuando tenemos bebés en nuestra casa, preguntamos con frecuencia acerca de los alimentos que podemos o no suministrarles; anhelamos compartir con ellos la comida de los adultos; sabemos que ellos no pueden recibir el mismo tipo de comida porque sus organismos no están preparados. Lo cierto es que no los dejamos solo con leche por mucho tiempo.

No es un secreto que en la vida espiritual se da un proceso de nacimiento, crecimiento y madurez; que a los bebés espirituales se les da y ellos deben tomar la leche espiritual de La Palabra (Llámese fundamentos o principios o como Pablo lo expresara, rudimentos) pero avanzar hacia la toma de alimento sólido, lo cual es proporcional a la medida en que crecemos espiritualmente.

Hay dos peligros en torno a este tema. Que nos quedemos mucho tiempo tomando solamente leche, esto da como resultado desnutrición o raquitismo y por otro lado en tomar alimento sólido sin estar preparados, como dice el texto de referencia, ejercitados, es decir entrenados nuestra mente, cuerpo, sentidos en el discernimiento de lo bueno y lo malo.

¿Cómo lograr el nivel de madurez para participar del alimento sólido de su Palabra? La respuesta es: Entrenando con los fundamentos o rudimentos; en la medida que vamos estudiando, meditando y practicando el conocimiento de Dios que suministra la Leche espiritual vamos desarrollando la capacidad para poder comer, degustar, saborear los manjares de la Vianda. Al igual que el alimento para nuestro cuerpo físico, el alimento espiritual debe ser tomado a diario.

REFLEXIÓN:
Pidamos al Espíritu Santo que nos guíe en los procesos de crecimiento y madurez para poder degustar el alimento sólido que está servido a la mesa para cada uno.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.