Devocional 25 de Septiembre 2017

VESTIDOS DE GALA


APOCALIPSIS 16:15 “He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza.”



Es el mismo Señor Jesucristo quien da esta palabra a Juan, pero no es la primera vez; ya en otras ocasiones, Mateo 24:42 / Mateo 25:13, durante su ministerio terrenal lo había advertido. Su segunda venida, aunque ampliamente anunciada, será inesperada lo cual significa que debemos estar preparados para su regreso o para nuestra partida.

¿Qué significa estar preparado? El mismo Señor lo explica: El que vela y guarda sus ropas para que no ande desnudo y vean su vergüenza.

Velar no es otra cosa que estar alerta, pendiente, esperándolo como un acontecimiento inminente que se producirá en cualquier momento. Guardar sus ropas, o como dice otra versión, tener su ropa lista, hace referencia a las vestiduras blancas, vestidos de gala, para la gran ocasión; es decir la presentación que hará el Señor Jesucristo de quienes con su vida y sus palabras lo han reconocido. El no portarlas es andar desnudo y expuesto a la vergüenza. Esto es sin su protección, sin su gracia, sin su amor, sin su perdón, sin su compañía.

Pero además de advertencia y enseñanza es una promesa de bendición, una bienaventuranza, la tercera de Apocalipsis. Y ¡Claro! ¿Cómo no ser bienaventurado en su presencia?

REFLEXIÓN:
Reconocemos al Señor y estamos preparados si nuestra vida le honra, si compartimos nuestra fe, si defendemos la verdad, si somos sal y luz, si ayudamos a otros, si nos alineamos nuestra voluntad y nuestros valores a los suyos.


Escrito por:
Myriam Gonzales de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.