Devocional 27 de Septiembre 2017

PRIMER TURNO


APOCALIPSIS 20:6 “Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene potestad sobre éstos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo, y reinarán con él mil años.”

Muchas veces en el quehacer diario nos vemos en situación de ser atendidos o realizar una acción por turnos u orden sucesivo; es generalizada la tendencia de querer tener los primeros turnos cuando son muchos o el primer turno cuando son pocos. En el caso a abordar hoy son solamente dos turnos o tandas.

Es la quinta bienaventuranza de Apocalipsis. Dentro del contexto de Las visiones de juicio que corresponde a los capítulos 17 al 22, a Juan se le revelan los acontecimientos de la segunda venida del Señor y en ese escenario es pronunciada la promesa de bendición que hoy nos ocupa.

La Escritura habla de dos turnos de resurrección. El primero también llamado resurrección de los justos, resurrección de vida o primera resurrección y el segundo turno denominado resurrección para juicio.

Daniel 12:2 es preciso en la diferencia de las dos resurrecciones, de los dos turnos: Y muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua. No es solamente el tiempo, ser los primeros, es el propósito de la resurrección. ¡Claro que es ser bienaventurados resucitar en el primer turno! ¡Es para vida eterna con Él!

Además de ser bienaventurados la Biblia habla de otros beneficios de resucitar en el primer turno: La segunda muerte, es decir la condenación no tiene ninguna autoridad, seremos santos, es decir apartados y guardados, ejerceremos sacerdocio santo y sublime y seremos copartícipes de su reinado.

REFLEXIÓN:
Es un privilegio saber qué haremos parte de la primera resurrección y que además somos bienaventurados y santos gracias a los perfectos planes de Dios y a su misericordia y fidelidad eternas.


Escrito por:
Myriam Gonzales de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.