Devocional 27 de Febrero 2018

LA VIDA UN ENCARGO DE DIOS


SALMO 24:1 De Jehová es la tierra y su plenitud; El mundo, y los que en él habitan.

No solamente lo creado al comienzo de los tiempos, ni lo creado a través del tiempo, también los habitantes de todos los tiempos son suyos, por supuesto usted y yo le pertenecemos.

Cuántas veces decimos o pensamos en la vida como de nuestra propiedad ¡Craso error! No somos dueños; somos encargados de ella, mayordomos. Y no solamente de la vida, tenemos en préstamo cada cosa que usamos; el territorio que habitamos, la casa donde moramos, el dinero que manejamos, la salud, y ¡Claro, el tiempo también! El Señor y Dueño de todo nos lo ha encargado.

El cuidado del medio ambiente es parte del encargo; el uso de la vivienda que Él me permite usar es mi responsabilidad; el manejo de las finanzas tiene claras directrices en la Escritura, Él las dio; ofrendas, diezmos, ayudas, gastos que redundan en beneficio y no en pecado; el cuidado de la salud es un ítem en el oficio del mayordomo; el tiempo de cada día y el tiempo total que Él me dispensa es un tesoro para cuidar.

La perspectiva de Dios sobre la vida del hombre es exactamente esa: La de un encargo que nos hace. El Señor Jesucristo la ilustra a través de la parábola de los talentos. Una mayordomía eficiente hará que El Señor diga: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. (Mateo 25:21). Es decir al final de los tiempos, cuando nuestro encargo termine seremos aprobados, ascendidos y congratulados.

REFLEXIÓN:
Hoy es la oportunidad de ejercer la mayordomía con excelencia.


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.