Devocional 30 de Noviembre 2017

DECISIONES


SALMO 17:3c. “He resuelto que mi boca no haga transgresión”.
SALMO 26:11ª Mas yo andaré en mi integridad.

Las expresiones anteriores corresponden a dos oraciones de David en tiempos de dificultad; la primera durante una de las persecuciones de Saúl y la segunda en el doloroso episodio de la rebelión de Absalón.

Es interesante notar que en las súplicas de ayuda que David dirige a Dios hay constantes; no cesa de alabar a Dios en medio de las dificultades, está dispuesto a ser examinado y puesto a prueba pero además en medio de situaciones tan difíciles como las anteriores él toma decisiones que marcan la diferencia y muestran su corazón adorador.

• He resuelto que mi boca no haga transgresión: La versión NTV dice: Estoy decidido a no pecar con mis palabras. Es fácil leer, fácil memorizar, fácil cantar, pero la profundidad de su significado hace temblar al decidir hacer propio esta decisión; no es una promesa de aquellas pronunciadas en momentos de angustia; es una decisión, una resolución que compromete a pensar antes de hablar, a no proferir palabras de descontento, duda, chisme, desaprobación, ironía, murmuración, burla, ingratitud, calumnia, mentira, insultos y demás usos inadecuados del don de la palabra;

el salmista no está dispuesto a contaminar ni dejar que las circunstancias alteren la pureza de su boca; él sabe “que es dueño de lo que calla y esclavo de lo que dice” entiende la facilidad y ligereza con la que pecamos contra Dios y el prójimo a través de lo que decimos, sabe lo peligroso de ser fuente de aguas dulces y aguas amargas al mismo tiempo y entonces decide no pecar con sus palabras; es decir tomar control de su lengua.

• Mas yo andaré en mi integridad: La oposición es una situación que genera sentimientos negativos y se constituye en crisol para el carácter cristiano; pero la oposición en este caso la abierta rebeldía de un hijo que pretende arrebatar a su padre la autoridad sobre un reino, que es el caso del salmista, debió causar dolor moral, frustración, amargura, sentimientos casi que insufribles y solamente soportables cogido de la mano de Dios. De nuevo David decide y ahora va más allá; no solamente opta por no pecar con su boca sino andar en integridad. Lo anterior podría parafrasearse: No pecaré con ninguna parte de mí. Lo que soy, lo que pienso, lo que pienso, lo que hago puede ser puesto a prueba, no voy a pecar; andaré con mis imperfecciones pero viviré para agradarte y ser testimonio delante de otros.

REFLEXIÓN:
El salmista nos anima a tomar decisiones en medio de situaciones difíciles, decisiones que agradan a Dios, podemos comenzar con la primera para ir forjando carácter de integridad. ¡Hoy es el día para decidir y comenzar!


Escrito por:
Myriam González de Bohórquez
Docente y Tutora del IBPS

Lo expresado en los "Devocionales" representa la opinión de los escritores y no necesariamente de los directivos.